2 de febrero de 2010

espero que con este charco de tinta libre
se os abra la boca del ello,
y que el fluir continuo os ayude a vivir más sueltos,
como si llevarais bolsas de aire caliente dentro de los zapatos,
en caso de llevar zapatos...


(Anónimo y orgulloso de ello)

Prefacio

El origen de lo absurdo no es otro que el origen mismo de la especie humana. De hecho, la primera absurdez escrita se le atribuye a un primate borracho, considerado el precursor directo del Surrealismo de Bretón, y un enérgico detractor del Despotismo Ilustrado.
Después de este chimpancé vinieron otros muchos, capaces de escribir teatro y pintar centollos como si fueran teléfonos.
Sin embargo, no sería hasta bien entrado el siglo XXI cuando una nueva corriente irrumpiera con fuerza en el panorama literario universal, estableciendo, por primera vez, el uso del prefacio como soporte para la expresión de lo absurdo.
Por desgracia, debido a la naturaleza anárquica y desestructurada de este libro, el autor ha decidido evitar todas las palabras que empiecen por "pre", dejando al arbitrio del lector cualquier posibilidad especulativa acerca de los chimpancés y otros pre-estadios del desarrollo evolutivo.
Aun así, se ha decidido a incluir esta aclaración, a modo de homenaje, para todos aquellos nostálgicos del prefacio que pudieran sentirse decepcionados por la omisión de este emblemático apartado, buque insignia de la literatura de nuestro tiempo.