24 de marzo de 2010

memorias de un bohemio estreñido

resulta que ahora soy un artista, me dedico al mundo de la farándula y cada microjulio de energía que produzco lo canalizo en forma de sublimación poética, siempre por el bien mismo de la humanidad. lo malo es que ya no tengo tiempo de lavar calzoncillos o limpiarme las orejas y el mero hecho de hacer de vientre me incomoda y me repugna.
si pudiera, suprimiría los esfínteres y en su lugar pondría atardeceres rojizos.

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