19 de abril de 2010

conversión de edificios públicos en instalaciones privadas para sectas

para convertirse en minarete, una torre ha de ser alta y fría, asumiendo siempre su responsabilidad ante todos aquellos que quieran disfrutar del suicidio colectivo como una actividad más dentro de la comunidad, y suministrando un servicio de calidad en cuanto a lecturas apocalípticas, siempre que la ocasión lo requiera -o el señor alcalde lo estime conveniente-.
muy atrás quedaron los tiempos en los que los líderes sectáreos debían esconderse en ranchos de Wisconsin. ahora, gracias a nuestra política de apertura, podrán incluso inmolarse en las fiestas de San Juan.

No hay comentarios: