26 de junio de 2010

memorias del descuido

hace unos años el espejo tenía la función de proyectar los temores taciturnos de ciertos domingos oscuros cuyos lunes venideros no entendían de zumos de naranja ni resacas de limón.
hoy en día ya son pocos y cobardes, tintos (ex)tintos que diría Lorca.

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