8 de abril de 2010

técnicas para resetearse a diario

ahora sé que puedo engañar a la rutina y evitar la cuadratura de la mente, desaprendiendo el orden de los números y contando como cuando tenía tres años, y los objetivos estaban claros: uno, dos, catorce, nueve, ocho, nueve, diecicinco, siete...

el laberinto del plagio

la única forma de no plagiar es escribir en lenguaje java -o código morse- con palabras que no existen y haciendo referencia a mundos que no existen. aunque eso sería cultivar la novela de ciencia ficción, y por lo tanto, otra forma de plagio.
conclusión: el plagio es inherente a la mano y sólo se puede escapar de él a través del ayuno prolongado y la meditación transcendental.

encapsulamiento/ción del sonido

los buzones de voz no son enormes bocas rojas situadas en las aceras -como cabría pensar- sino almacenes abstractos que hay dentro de los teléfonos para evitar que las palabras se las lleve el viento, con la excepción de las que el viento se llevó.

Nuevo Testamento (la versión del director)

[...] el reo se hizo verbo y empezó la verborrea del que se autoproclamó mesa; se licuó, pues, en su propia inercia; se inmoló en su propia rabadilla; y mientras los peces le negaban el caldo, los árboles lo amamantaron con su leche; después vinieron los lamentos traducidos a aullidos, las gracias de perfil, los halcones volando en forma de W y la negación de la evidencia,
por los siglos de los siglos.
Ámex.