11 de abril de 2010

de profesión, pelador de cítricos

te podría decir que desde que me hice con este trabajo en la fábrica de la Fanta -pelando naranjas- la vida me sonríe.
incluso hay días en los que el destino me guiña un ojo y me llega algún que otro Limoncello.
te podría decir también que me echaría a llorar si me viera otra vez extrapolando cebollas, o que el humor de las naranjas es muy ácido, o que el encargado me la pela; pero eso no sería más que una sucesión corta de chistes fáciles.

el enigma del hombre impredecible

sólo te puedo decir que apurose el café, sorbiose el seso, sentose, levantose, sentose de nuevo y luego comiose un gato.
¿qué es?
-no vale buscarlo en Google-.

antihistamínicos naturales: el comienzo

tal día como hoy, mientras me hacía palanca en la garganta con una cuchara sopera, pensé que podría aprovechar la alergia para simular ensaladas de cebolla y así construirme un nuevo sistema inmunológico, a partir de una simple conjuntivitis extrapolada.