6 de mayo de 2010

el Illuminati y sus placeres

nada en este mundo me reconfortaría más que escuchar un audiobook de relatos póstumos con matices autobiográficos, extraído de cualquier psicofonía de interior e interpretado con la magia de la narrativa barroca, propia de los obispos conversos del siglo XVIII.
firmado,
el autor anónimo de las caras de Bélmez.

el blues del optimista

como buen heredero del liberalismo económico, no maldigo al banco por embargarme la casa, todo lo contrario, le doy las gracias por invitarme a descubrir el resto del mundo.