19 de mayo de 2010

el museo de cera

en cierta ocasión me enkaré con un judoca porque mi maestro, el señor Miyagi, me aconsejó: "enkárate, kid".
sin embargo, la broma me salió tan kara que aún sigo puliendo cera.

año 1789 en el Canal de la Mancha

condenado a vagar por un mar de medusas y cefalópodos sin cabeza, el Capitán Barbarella pasó el resto de sus días componiendo boleros y preguntándose el porqué de su existencia desgraciada.
quién iba a adivinar que arrojar una guillotina por la borda le podría traer tan funestas consecuencias.

sobre caprinismo conservador

el rumiar creativo de la hierba es un vicio que afecta a millones de hombres-cabra, que se retroalimentan a sí mismos como si no pasara nada, perpetuando este proceso absurdo de estancamiento económico en el prado intelectual.

últimos avances en el tratamiento de la esquizofrenia

hoy, en un ataque de coherencia, me he creado a mí mismo una auto-clave de acceso personal, para evitar que los karatekas del hospital me lean el pensamiento.
la auto-calve está compuesta por 1000 dígitos y dispone de un sistema de cortafuegos, a prueba de introspección, que neutraliza los intentos de asalto de los ninjas de la mente.