20 de mayo de 2010

en la vanguardia de lo escatológico

lo que tan solo parecía un sueño por fin se ha convertido en realidad: desde hoy mismo los habitantes de Alcantarilla (Murcia) y los de Guarromán (Jaén) disfrutarán de la presencia de varios cuencos repletos de su propia orina en los principales edificios públicos, así como de un centenar de pequeñas lagunas de mierda líquida distribuidas al azar entre algunas de las plazas más emblemáticas de estos dos afortunados pueblos.