28 de agosto de 2010

por solerías

ahora que no me oyes, podría contarte que (pro)vengo de un hogar desolado, que mi patio es un huerto sin baldosas, que no tengo más planta que un esqueleto de hormigón con raíces de mentira.
ahora que no me oyes, podría venderte mi casa sobre plano, pero no lo hago, por solerías.