16 de agosto de 2011

de recetas y divanes

en la Luna de Valencia comprendí que el famoso bisturí eléctrico, que cauteriza las heridas en el mismo momento en que las abre, podría ser la navaja suiza de cualquier psicoanalista europeo.
el problema es que ni las navajas suizas sirven para trocear juanolas como si fueran peladillas, ni el bisturí eléctrico resulta especialmente apto para provocar recortes en el suministro de tabletas de Orfidal.
Firmado,
el primo austríaco de Juan José Millás.

1 comentario:

enthropos dijo...

Buenas noches.
Me dirijo a usted para alabar las electrónicas palabras que deja en este rincón de un mundo que no existe.
Es gratificante encontrar sujetos capaces de decir tanto con sólo escribir "placton azulado".

Un saludo de lo más cordial.