22 de abril de 2014

¡oh amada mía!

¡oh hija de puta!
a veces me pongo epistolar y releo con nostalgia las cartas del pasado.
o bien sueño que me despierto empapado en sellos antiguos, y después los meto en un sobre, en el buzón, en los bajos de aquel pantalón amarillo que le quitabas al cartero cuando yo me iba al trabajo.
¡oh amada mía!
¡oh hija de puta!

25 de marzo de 2014

las consecuencias de la ley Gallardón en el país de las maravillas

[...] el bebé Hipócrito, emparedado a los 3 meses de nacer por la pobre niña Carolina, se levanta muy temprano para acudir, pulcro y repeinado, a garabatear con su punzón en la conciencia de la madre.
se dice de él que es un cadáver exquisito, y muy decente; que nada tiene que ver con los antiguos abortos rojos (y peludos) que mancillaban con pancartas y protestas el honor de las familias.