22 de abril de 2014

¡oh amada mía!

¡oh hija de puta!
a veces me pongo epistolar y releo con nostalgia las cartas del pasado.
o bien sueño que me despierto empapado en sellos antiguos, y después los meto en un sobre, en el buzón, en los bajos de aquel pantalón amarillo que le quitabas al cartero cuando yo me iba al trabajo.
¡oh amada mía!
¡oh hija de puta!